

Los licántropos son seres mitad humanos, mitad bestia, portadores de un virus ancestral que despierta su Instinto Primordial. Su existencia gira en torno a la manada, liderada por un Alfa, con roles claros como Betas, Omegas, Gammas y Deltas. La manada protege el equilibrio entre naturaleza y sociedad, y los vínculos entre Alfa y Omega, sellados con un mordisco ritual, fortalecen su conexión y poder.
La Luna Llena desata la transformación completa: dolorosa, violenta y casi incontrolable, aumentando la fuerza, velocidad y ferocidad. La licantropía se transmite por mordiscos o fluidos, otorgando capacidades sobrehumanas pero también una lucha constante contra la bestia interior.
Existen tres formas: humana, semi-licántropa y bestial, y algunas subespecies únicas que surgen de un vínculo profundo con la Luna, como Lobos de Sombra, Colmillos Rojos, Guardianes Lunares, y Lobos Vinculantes.
El Santuario del Colmillo de Hati es el lugar donde perfeccionan su control, desbloquean subespecies y reciben visiones del eco del lobo celestial durante la Luna de Sangre anual.

Habilidades
Telepatía :Permite comunicarse con otros licántropos o seres entrenados, ideal para coordinarse en manada.
Transformación: Pueden adoptar forma completa de lobo o semi-loba, combinando fuerza y agilidad sobrenaturales con rasgos humanos.
Fuerza y Curación: Capacidad de regenerar heridas graves rápidamente y fuerza comparable a vampiros.
Garras Afiladas: Armas naturales capaces de desgarrar carne y romper metal, letales en combate cercano.
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Debilidades
Sangre de Vampiro: Tóxica, debilita o daña al contacto.
Luna Llena: Pierden el control y sucumben a su instinto salvaje.
Plata: Letal; causa dolor, debilidad y puede ser mortal.
Ruptura de Vínculo: La pérdida de una Unión de Almas genera una crisis espiritual y reducción de habilidades.